Cómo mantener hidratadas y protegidas las pieles de adultos, bebés y niños durante el cambio de estaciones

Cómo mantener hidratadas y protegidas las pieles de adultos, bebés y niños durante el cambio de estaciones
  1. Hidratación diaria:Durante los cambios de estación, el aire suele volverse más seco, lo que afecta la piel. Es fundamental aplicar una crema humectante adecuada tanto para adultos como para bebés y niños. Para los adultos, se recomienda utilizar productos que contengan ingredientes como aloe vera, manteca de karité o aceites naturales, que ofrecen una hidratación profunda sin ser agresivos. En el caso de los bebés y niños, su piel es mucho más sensible, por lo que es mejor optar por cremas específicas para piel sensible, hipoalergénicas y sin fragancia para evitar irritaciones. En verano, que normalmente es más húmedo, es ideal usar cremas más ligeras o lociones a base de agua que se absorban fácilmente sin dejar sensación grasa.

  2. Protección solar: Incluso en días nublados o en épocas del año donde no parece haber mucho sol, los rayos UV siguen presentes y pueden dañar la piel, especialmente la de bebés y niños. Se recomienda aplicar protector solar de amplio espectro con un factor de protección solar (FPS) de al menos 30, tanto en adultos como en bebés mayores de 6 meses y niños. Busca productos que sean hipoalergénicos y formulados específicamente para pieles sensibles, para evitar reacciones adversas.

  3. Baños tibios y cortos: Aunque un baño caliente puede ser relajante, el agua caliente tiende a eliminar los aceites naturales de la piel, lo que puede causar resequedad. Se recomienda optar por baños tibios y cortos, utilizando jabones o geles de baño suaves y sin fragancia que respeten la barrera natural de la piel. Para bebés y niños, es mejor elegir productos de limpieza diseñados específicamente para su delicada piel, evitando ingredientes como el alcohol o perfumes que puedan causar irritación.

  4. Ropa adecuada: Durante los cambios de estación, las temperaturas pueden variar mucho, lo que puede afectar la piel. Vestir a adultos, bebés y niños con ropa de algodón que permita la transpiración es esencial para evitar irritaciones y mantener la piel respirando. Además, se deben evitar materiales sintéticos que pueden atrapar la humedad y causar irritación en la piel.

  5. Ambiente húmedo: Durante épocas de frío, cuando se usa la calefacción en casa, el ambiente tiende a secarse, lo que puede resecar la piel. Usar un humidificador en el hogar ayuda a mantener el aire con una humedad adecuada, contribuyendo a que la piel no pierda su hidratación natural. Este es un cuidado simple pero efectivo tanto para adultos como para bebés y niños, previniendo la resequedad en general.

  6. Hidratación interna: La hidratación externa es clave, pero también es importante mantenerse hidratado desde el interior. Los adultos y niños deben beber la cantidad necesaria de agua, mientras que las mamás deben asegurarse de beber suficiente agua a lo largo del día, ya que esto mejora la elasticidad y la salud general de la piel. En el caso de los bebés, si aún están en periodo de lactancia, la leche materna les proporciona la hidratación necesaria.

Siguiendo estos cuidados diarios, tanto las mamás como sus bebés podrán disfrutar de una piel saludable, hidratada y protegida a lo largo de los cambios de estación.

Créditos a Giovanni Borba.